El problema de la vivienda. Javier Burón
La crisis habitacional contemporánea no es un problema de escasez de metros cuadrados, sino de una gestión ineficiente y especulativa de los recursos existentes. La visión de Javier Burón, referente en políticas de vivienda, converge con la Ética de la Suficiencia de n’UNDO al proponer una Resta Estratégica: una intervención necesaria para frenar la inercia del mercado y priorizar el derecho ciudadano sobre el valor de cambio.
En n’UNDO, analizamos sus propuestas a través de nuestra metodología de actuación:
NO HACER: El Límite a la Especulación
El No Hacer no es inacción, sino una decisión política de máxima intensidad para detener dinámicas extractivas. Burón plantea tres frenos esenciales:
No vender suelo público: Prohibir la enajenación de suelo residencial de titularidad pública es la única forma de evitar que el capital común alimente la especulación privada. Restar suelo al mercado es sumar patrimonio a la ciudadanía.
No descalificar vivienda protegida: Mantener la calificación permanente de la VPO revierte la política de "suma al mercado libre", una práctica que ha destruido sistemáticamente el stock social de nuestras ciudades durante décadas.
No promover soluciones simplistas: Rechazar la creencia de que "solo construir y solo construir" solucionará la crisis. La inercia constructora, sin control de precios ni gestión pública, solo agrava la segregación.
REHACER: La Función Social de lo Existente
El Rehacer se convierte en la herramienta técnica para optimizar la infraestructura ya construida, cumpliendo el mandato constitucional de la función social de la propiedad:
Movilización y rehabilitación: Antes de consumir nuevo suelo, Burón aboga por movilizar la vivienda vacía. Especialmente en el mundo rural, donde la urgencia no es la expansión, sino la adecuación y mejora de un parque infrautilizado.
Rehacer la gestión: No basta con construir vivienda asequible; hay que rehacer su gestión con solvencia y rigor. El enfoque debe ser la creación de un parque público duradero, bien administrado y capaz de resistir las fluctuaciones del mercado.
DESHACER: El Desmantelamiento de la Vulnerabilidad
El Deshacer actúa sobre las prácticas y normativas que generan inseguridad y expulsan a la población de sus barrios:
Deshacer el fraude normativo: Es imperativo atajar por ley el fraude en los alquileres temporales —una vía de escape para evitar la regulación— y desmantelar la capacidad de los inversores transnacionales para acaparar vivienda en zonas tensionadas.
Deshacer la dependencia del mercado: La creación de un Servicio Público de Vivienda sólido busca deshacer la obligación de la ciudadanía de depender exclusivamente de un mercado ineficiente. Al garantizar un porcentaje significativo de vivienda fuera de la lógica del beneficio, generamos un acto de Resiliencia Social que protege el procomún.